El nihilismo se ha instalado con su psicótica propaganda en la Navidad y nos aleja del amor y de la verdad igualitaria y universalista que representan el niño Jesús, la Virgen María y San José.
La verdad es que es largo y prolijo hasta agotar, pero que merece la pena llegar al final. Lo tiene muy claro y lo explica muy bien, lleva la contraria con valentía y cuenta con todo mi apoyo (de momento, moral ;)
Habiéndome gustado tu reflexión y no siendo un experto en religiones ni en filosofía, según leo, el nihilismo y protestantismo no tienen nada que ver. Aquel y simplificando es la negación de todo principio religioso, político y social; mientras que el protestantismo es una secta (rama) del cristianismo que a su vez tiene diversas ramas (luteranos, calvinistas, bautistas, etc.) y que básicamente niegan la autoridad de la Iglesia Católica, esto es, del Papa.
Por lo demás y si no te entendido mal, eres partidario de traer vidas a este mundo, algo respetable; también lo será el no ser partidario, ¿no te parece?, máximo teniendo en cuenta que tú mismo reconoces la locura de este mundo
Querido Jorge, como siempre muchas gracias por tu lectura y por tu apoyo. El protestantismo, de acuerdo ya a la visión dada sobre el mismo por Hegel o Nietzsche, es el origen del nihilismo occidental moderno. Por otra parte, Emmanuel Todd, que en La derrota de Occidente, había lanzando la tesis de que el nihilismo provenía del abandono de la religión protestante, ha acabado reconociendo a lo largo del último año que el protestantismo es en realidad el origen del nihilismo. Creo que es así, por varias razones, siendo la más potente que el protestantismo es una religión anti-religiosa, es decir, víricamente individualista y contraria a la naturaleza de re-ligar comunidades propia de la religión (de ahí que en EEUU, por ejemplo, haya casi tantas iglesias como ciudadanos). Si a esto añadimos la doctrina calvinista de la predestinación (hay, desde luego, distintos protestantismos y no todos son iguales, aún cuando existe una veta hegemónica clara), que niega el libre albedrío a cambio de legitimar la posición del rico como la moral (o del que se considera rico, o que su actitud vital es la correcta) llegamos a un escenario en el que no existen pautas éticas compartidas, sino individualistas. Es decir, no sé cree en nada. En este sentido, es abundante la bibliografía que relaciona el protestantismo con otro de los elementos bases del nihilismo: la deificación del ser humano y su posicionamiento por encima del bien y del mal gracias al engaño de la tecnología y de creer que con el conocimiento científico puede dominar la realidad, etc.
En lo referente al antinatalismo, yo no le niego a nadie la posibilidad de no tener hijos. Siempre ha existido. Pero si este mundo es una locura es precisamente por la falta masiva de la inocencia regeneradora de los niños. Si hay un mensaje cristiano es el del carácter disruptivo de la inocencia de los niños. Si la gente no tuviese hijos por razones, por ejemplo, gnósticas (que llevaron en tiempos gnósticos al antinatalismo), es decir, por creer que el mundo es obra del diablo, etc., podría ser comprensible. Pero creo que las razones del antinatalismo no son religiosas o metafísicas, sino que obedecen a intereses de nuestras élites. Y son la semilla de una enorme epidemia de soledad y desolación.
Como ya comenté, no soy un experto en religiones ni filosofía, pero parece que tú si. Por tanto, tomo en consideración lo que me dices. De todos modos, una cosa es lo que dicen o concluyen Hegel o Nietzshe al respecto, y otra lo que los protestantes practicantes creen o hacen, que al final es lo que importa
Por lo que respecta a la inocencia regeneradora de los niños y estando de acuerdo con tal hecho, aquellos no solo se convierten en adultos sino que son modelados, como todos, por la cultura y la religión correspondiente ergo el hecho de que haya niños o traer vidas a este mundo no resuelve el problema. Un ejemplo de ello es Palestina e Israel en donde las mujeres son máquinas paridoras. No veo ninguna inocencia en dichos pueblos. Por lo demás, desconozco si las élites son contrarias a la natalidad, pero lo que si sabemos es que los políticos y los medios de comunicación son pronatalidad y por razones básica y paradójicamente económicas -las pensiones-
El Mal que se extiende y domina el mundo es derrotado cada vez que rie un niño.
Para vencerle en la lucha cotidiana hemos de preservar la inocencia. Con ella vendrán la verdad y la belleza.
Magnífico !!
La verdad es que es largo y prolijo hasta agotar, pero que merece la pena llegar al final. Lo tiene muy claro y lo explica muy bien, lleva la contraria con valentía y cuenta con todo mi apoyo (de momento, moral ;)
Querido David
Habiéndome gustado tu reflexión y no siendo un experto en religiones ni en filosofía, según leo, el nihilismo y protestantismo no tienen nada que ver. Aquel y simplificando es la negación de todo principio religioso, político y social; mientras que el protestantismo es una secta (rama) del cristianismo que a su vez tiene diversas ramas (luteranos, calvinistas, bautistas, etc.) y que básicamente niegan la autoridad de la Iglesia Católica, esto es, del Papa.
Por lo demás y si no te entendido mal, eres partidario de traer vidas a este mundo, algo respetable; también lo será el no ser partidario, ¿no te parece?, máximo teniendo en cuenta que tú mismo reconoces la locura de este mundo
Saludos cordiales
Querido Jorge, como siempre muchas gracias por tu lectura y por tu apoyo. El protestantismo, de acuerdo ya a la visión dada sobre el mismo por Hegel o Nietzsche, es el origen del nihilismo occidental moderno. Por otra parte, Emmanuel Todd, que en La derrota de Occidente, había lanzando la tesis de que el nihilismo provenía del abandono de la religión protestante, ha acabado reconociendo a lo largo del último año que el protestantismo es en realidad el origen del nihilismo. Creo que es así, por varias razones, siendo la más potente que el protestantismo es una religión anti-religiosa, es decir, víricamente individualista y contraria a la naturaleza de re-ligar comunidades propia de la religión (de ahí que en EEUU, por ejemplo, haya casi tantas iglesias como ciudadanos). Si a esto añadimos la doctrina calvinista de la predestinación (hay, desde luego, distintos protestantismos y no todos son iguales, aún cuando existe una veta hegemónica clara), que niega el libre albedrío a cambio de legitimar la posición del rico como la moral (o del que se considera rico, o que su actitud vital es la correcta) llegamos a un escenario en el que no existen pautas éticas compartidas, sino individualistas. Es decir, no sé cree en nada. En este sentido, es abundante la bibliografía que relaciona el protestantismo con otro de los elementos bases del nihilismo: la deificación del ser humano y su posicionamiento por encima del bien y del mal gracias al engaño de la tecnología y de creer que con el conocimiento científico puede dominar la realidad, etc.
En lo referente al antinatalismo, yo no le niego a nadie la posibilidad de no tener hijos. Siempre ha existido. Pero si este mundo es una locura es precisamente por la falta masiva de la inocencia regeneradora de los niños. Si hay un mensaje cristiano es el del carácter disruptivo de la inocencia de los niños. Si la gente no tuviese hijos por razones, por ejemplo, gnósticas (que llevaron en tiempos gnósticos al antinatalismo), es decir, por creer que el mundo es obra del diablo, etc., podría ser comprensible. Pero creo que las razones del antinatalismo no son religiosas o metafísicas, sino que obedecen a intereses de nuestras élites. Y son la semilla de una enorme epidemia de soledad y desolación.
Querido David
Como ya comenté, no soy un experto en religiones ni filosofía, pero parece que tú si. Por tanto, tomo en consideración lo que me dices. De todos modos, una cosa es lo que dicen o concluyen Hegel o Nietzshe al respecto, y otra lo que los protestantes practicantes creen o hacen, que al final es lo que importa
Por lo que respecta a la inocencia regeneradora de los niños y estando de acuerdo con tal hecho, aquellos no solo se convierten en adultos sino que son modelados, como todos, por la cultura y la religión correspondiente ergo el hecho de que haya niños o traer vidas a este mundo no resuelve el problema. Un ejemplo de ello es Palestina e Israel en donde las mujeres son máquinas paridoras. No veo ninguna inocencia en dichos pueblos. Por lo demás, desconozco si las élites son contrarias a la natalidad, pero lo que si sabemos es que los políticos y los medios de comunicación son pronatalidad y por razones básica y paradójicamente económicas -las pensiones-