Pretender moldear a los hijos a nuestra imagen es condenarlos al miedo, porque lo que subyace en todo intento de control es la desconfianza hacia la vida.
Querido Guillem. Estamos de acuerdo. El problema es que no todos están capacitados para ser padres.
Recuerdo a un reputado psiquiatra español ya fallecido, Carlos Castilla del Pino, reconoció que no fue un buen padre, Creo que alguno de sus hijos se suicidó.
Murieron los siete, creo que víctimas de la toxicomanía. Pero Castilla del Pino, sobre esto, dijo algo que me parece muy importante, y muy en la línea del artículo: por muy mal padre que hubiesen tenido, ellos también contaban con su propio criterio para buscar una vida mejor. Precisamente el reconocimiento a esa capacidad de los hijos creo que puede liberarlos de una gran parte de la carga que les transferimos al apropiarnos de su vida.
Si lo que dijo Castilla del Pino es cierto, el amor de los padres sería un elemento más ergo el artículo no es correcto del todo puesto que lo basa básicamente en el amor de los padres, si no lo he entendido mal.
Por lo demás, si con lo de la capacidad de los hijos o de las personas nos estamos refiriendo al libre albedrío, existen estudios de neurocientíficos que lo cuestionan, esto es, el libre albedrío no existe y de existir ocuparía un espacio muy pequeño en nuestra vida, todo pasa primero por el subconsciente (David Eaglemen. Incognito) Por no hablar del destino/karma o las consecuencias del sistema familiar demostrado en las constelaciones familiares (Bert Hellinguer). En resumen, la vida es un misterio y los hijos de Castilla del Pino son una pequeña muestra de ello -creo que fueron cinco los que se suicidaron de sus siete hijos-
Querido Guillem. Estamos de acuerdo. El problema es que no todos están capacitados para ser padres.
Recuerdo a un reputado psiquiatra español ya fallecido, Carlos Castilla del Pino, reconoció que no fue un buen padre, Creo que alguno de sus hijos se suicidó.
Murieron los siete, creo que víctimas de la toxicomanía. Pero Castilla del Pino, sobre esto, dijo algo que me parece muy importante, y muy en la línea del artículo: por muy mal padre que hubiesen tenido, ellos también contaban con su propio criterio para buscar una vida mejor. Precisamente el reconocimiento a esa capacidad de los hijos creo que puede liberarlos de una gran parte de la carga que les transferimos al apropiarnos de su vida.
Si lo que dijo Castilla del Pino es cierto, el amor de los padres sería un elemento más ergo el artículo no es correcto del todo puesto que lo basa básicamente en el amor de los padres, si no lo he entendido mal.
Por lo demás, si con lo de la capacidad de los hijos o de las personas nos estamos refiriendo al libre albedrío, existen estudios de neurocientíficos que lo cuestionan, esto es, el libre albedrío no existe y de existir ocuparía un espacio muy pequeño en nuestra vida, todo pasa primero por el subconsciente (David Eaglemen. Incognito) Por no hablar del destino/karma o las consecuencias del sistema familiar demostrado en las constelaciones familiares (Bert Hellinguer). En resumen, la vida es un misterio y los hijos de Castilla del Pino son una pequeña muestra de ello -creo que fueron cinco los que se suicidaron de sus siete hijos-