Miembros de la jerarquía eclesiástica abusaron de la confianza de los creyentes durante la crisis del COVID-19 al brindar consejos y mandamientos que perjudicaron su salud y perspectivas vitales.
El abuso clerical ha existido, existe y existirá por los siglos de los siglos, amén. El problema en este caso no es tanto el abuso sino la creencia, la fe, nunca mejor dicho, arraigada en el subconsciente no solo de la Iglesia sino de las instituciones públicas, cuerpo médico, medios de comunicación, etc. de la bondad de las vacunas. Del mismo modo que se cree en la "ciencia" otros creen en la religión. Ni más ni menos
Gracias Thomas, por este artículo que compartiré (quizás en vano como tantos otros) con mi familia.
Recientemente hablaba con mi mamá de este tema y acciones de los clérigos católicos y le comentaba cómo ellos habían hablado de la vacunación como “deber moral”.
En mi familia, mi mamá es la única abierta (hasta cierto punto) a escuchar sobre este tema.
Les enviaré tu artículo con la esperanza de que en algún lugar de su cráneo se haga alguna fisura por la que entre una perspectiva diferente que consideren digna de su credibilidad.
En América Latina lo que diga el papa se recibe como voz divina. ¡La iglesia lo sabe y por eso es una vergüenza que se haya prestado a esta patraña!
Muy buen artículo, que necesitaba ser escrito y que nos sugiere más cosas, aparte ese abuso clerical de confianza y de autoridad.
Si Bergoglio se equivocó llevado de su natural y lamentable presunción, tuvo luego tiempo durante más de tres años para rectificar y reconocer públicamente su culposo error, y de alguna forma tratar de compensar moralmente a las personas en todo el mundo, católicos o no, a las que influyó con su dialéctica demagógica de los actos de amor (efectivamente, habría que haberle recordado al Jesuita argentino, " hay amores que matan "). Pero no lo hizo.
Y, ¿ Por qué no lo hizo ?
Las posibles respuestas resultan todas muy alarmantes, y casi es preferible no exponerlas, pero lo que es inaceptable para un supuesto Papa y su curia es el desdén por sus víctimas : "Aquí no ha pasado nada", "Al que Dios se la dé, San Pedro se la bendiga", "Aquí paz, y después gloria", parecen decir con sus actos. ¿ Alguien en su sano juicio se fiaría de esa colección de prelados ?
Muchas Gracias!
Querido Thomas.
El abuso clerical ha existido, existe y existirá por los siglos de los siglos, amén. El problema en este caso no es tanto el abuso sino la creencia, la fe, nunca mejor dicho, arraigada en el subconsciente no solo de la Iglesia sino de las instituciones públicas, cuerpo médico, medios de comunicación, etc. de la bondad de las vacunas. Del mismo modo que se cree en la "ciencia" otros creen en la religión. Ni más ni menos
Gracias Thomas, por este artículo que compartiré (quizás en vano como tantos otros) con mi familia.
Recientemente hablaba con mi mamá de este tema y acciones de los clérigos católicos y le comentaba cómo ellos habían hablado de la vacunación como “deber moral”.
En mi familia, mi mamá es la única abierta (hasta cierto punto) a escuchar sobre este tema.
Les enviaré tu artículo con la esperanza de que en algún lugar de su cráneo se haga alguna fisura por la que entre una perspectiva diferente que consideren digna de su credibilidad.
En América Latina lo que diga el papa se recibe como voz divina. ¡La iglesia lo sabe y por eso es una vergüenza que se haya prestado a esta patraña!
Muy buen artículo, que necesitaba ser escrito y que nos sugiere más cosas, aparte ese abuso clerical de confianza y de autoridad.
Si Bergoglio se equivocó llevado de su natural y lamentable presunción, tuvo luego tiempo durante más de tres años para rectificar y reconocer públicamente su culposo error, y de alguna forma tratar de compensar moralmente a las personas en todo el mundo, católicos o no, a las que influyó con su dialéctica demagógica de los actos de amor (efectivamente, habría que haberle recordado al Jesuita argentino, " hay amores que matan "). Pero no lo hizo.
Y, ¿ Por qué no lo hizo ?
Las posibles respuestas resultan todas muy alarmantes, y casi es preferible no exponerlas, pero lo que es inaceptable para un supuesto Papa y su curia es el desdén por sus víctimas : "Aquí no ha pasado nada", "Al que Dios se la dé, San Pedro se la bendiga", "Aquí paz, y después gloria", parecen decir con sus actos. ¿ Alguien en su sano juicio se fiaría de esa colección de prelados ?
Excelente artículo. Sigo con sumo interés sus publicaciones y las remito a otros,