«Stalin y sus súbditos siempre mienten, en todo momento, en todas las circunstancias, y, a base de mentir tanto, ya ni siquiera saben si mienten. Y cuando todos mienten, ya nadie miente al mentir». Querría reflexionar sobre esta frase de Boris Souvarine de su libro sobre Stalin, porque nos toca de cerca. Mentiras proclamadas por los gobiernos y sus medios de comunicación y colaboradores las ha habido siempre, pero, en mi opinión, es decisiva la consideración que Souvarine añade a su diagnóstico: la mentira puede llegar a un grado tan extremo que los mentirosos ya no saben que mienten y, a pesar de seguir mintiendo, ya nadie miente.
Esto es lo que hemos vivido y seguimos viviendo desde 2020, y esto es lo que hace que la situación actual en Italia no sólo sea grave y opresiva, sino que pueda descontrolarse y acabar en un desastre sin precedentes. En efecto, no hay nada más peligroso que un mentiroso que no sabe que miente, porque sus actos pierden todo contacto con la realidad. Verdad y mentira, buena y mala fe se confunden en su mente hasta hacerse indiscernibles. Así, en los años del covid, los ministros, los médicos y los expertos que mentían se acabaron creyendo sus mentiras hasta tal punto que, perdiendo toda conciencia de la verdad, pudieron pisar sin ningún escrúpulo los principios más elementales de la humanidad. Una sociedad que pierde toda conciencia del umbral que separa lo verdadero de lo falso deviene literalmente capaz de todo, también de destruirse. Esto es lo que está ocurriendo con la guerra de Ucrania, sobre la cual sólo se difunden noticias falsas. El riesgo, aquí, es que los gobiernos que mienten sin saber siquiera ya que mienten pueden desencadenar una guerra atómica que creían no querer, pero que ahora sus propias mentiras les obligan a creer que sí que quieren.
Traducción de Jordi Pigem, con permiso de Giorgio Agamben. (Publicado originalmente como I media e la menzogna senza verità, en www.quodlibet.it/, 22 de febrero de 2023)
Sobre el autor
Imagen cedida por Adriana Hidalgo Editora
Giorgio Agamben (Roma, 1942) es el único gran filósofo contemporáneo que ha sabido denunciar los elementos totalitarios de muchos fenómenos contemporáneos, incluida la gestión del covid. Entre sus obras recientes traducidas al español destacan ¿En qué punto estamos? La epidemia como política (2021) y Cuando la casa se quema (2022).
Cuando la casa se quema | Adriana Hidalgo editora España





La reflexión, en su brevedad, me parece muy contundente; sin embargo, lo de "desde 2020" me resulta extraño. Pasolini, en los años 70 del siglo pasado, ya denunciaba con argumentos sólidos la falsedad del poder en Italia. En España, tampoco la transición a la democracia nos trajo a una clase dirigente fiable, sino, más bien, dedicada al saqueo con un entusiasmo digno de mejor causa. Pero el problema lo veo en que, conociendo lo que sucede, nos limitemos a indignarnos en charlas de cafetería.