Ese día
el resto de Israel
y los supervivientes de la casa de Jacob
ya no se apoyarán en quienes los golpearon,
sino que se apoyarán de verdad en el Señor,
en el Santo de Israel.
Volverá ese resto,
el resto de Jacob, al Dios poderoso.
Porque aunque tu pueblo, oh Israel
fuese como la arena del mar
sólo un resto se salvará.
Isaías 10,20-22
La profecía se ha cumplido. Israel ya no existe. Sólo un resto se salvará, y no serán ciertamente los poderosos que lo gobiernan y lo han conducido hacia el fin. Lo importante ahora es conocer ese resto, dónde está y cómo sobrevivirá.
• Publicado originalmente como Il resto di Israele, en www.quodlibet.it/, 18 de febrero de 2025. Traducción de Jordi Pigem, con permiso de Giorgio Agamben.
Sobre el autor
Imagen cedida por Adriana Hidalgo Editora
Giorgio Agamben (Roma, 1942) es el único gran filósofo contemporáneo que ha sabido denunciar los elementos totalitarios de muchos fenómenos contemporáneos, incluida la gestión del covid. Entre sus obras recientes traducidas al español destacan ¿En qué punto estamos? La epidemia como política (2021) y Cuando la casa se quema (2022).





Quizá, para resolver la ecuación, convendría saber que el Estado de Israel surge de un pago por el holocausto que los pagadores hicieron con una tierra que no les pertenecía, en la cual el pueblo judío seguiría recibiendo el mismo odio que había recibido durante milenios en Europa. Además, los pagadores se quedaron con los bienes de las familias extinguidas, dado que no había personas herederas que pudiesen reclamar. Vomito ante la saña israelita de hoy, pero también creo que hay un caldo de cultivo potentísimo, en el que aquel pueblo no tiene responsabilidad.