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Avatar de Carlos

Me sobra un poco el rollo surrealista del final, David. Lo veo un poco palabrero de más, y no veo a dónde vas a parar. Respecto de que el franquismo le gane al sistema actual, tampoco lo creo. Que tuvo sus avances, por supuesto. Como decía Pasolini, el mundo se mueve, y ni a Franco le resultaba posible mantenerse estático. La corrupción, galopante, y lo digo porque todo el mundo la conocía, y hasta resultaba de buena nota practicarla. La vivienda? Basta ver de dónde venía el capital para construirla. El hecho de que hubiese una nueva demanda por los aluviones demográficos hacia los grandes núcleos, y de que la emigración proporcionase recursos para mantener la industria no creo que haga mucho mejor al franquismo. Para saber en qué consistió la industrialización caótica, desequilibrada e insuficiente de la era tecnócrata, basta con ver la evolución de Nicolás Franco en un medio tan propicio a su avidez por la pasta. Que la EGB supuso un avance? Viví el bachillerato de la Formación del Espíritu Nacional y de chaparse citas de la Biblia para pasar de curso; también el del inspector que echaba abajo la puerta del aula y entraba como una bestia para demostrarse a sí mismo que la profesora se había pasado el curso sin dar palo al agua, y que solo el sabía de matemáticas o de lo que fuese. Quedarse en 1940 creo que ya no resultaba posible. Los expedientes disciplinarios arbitrarios -y te lo digo yo, que he sufrido uno durísimo en democracia, que puedo contar en Brownstone si a alguien le interesa-, las trabajadoras a las que sus jefes les robaban directamente el dinero de la cartera, y no podían denunciar, porque estaba prohibido litigar con un superior, etc. Creo que estamos echando a perder muchas posibilidades de crear algo respirable; ahora, que nos pueda interesar un regreso al franquismo, ya me parece mucho decir. Quizá porque viví el pestazo de aquellos años, que, por mí, bien pasados están. Hagamos algo con lo que nos toca, aparte de ensalzar la miseria.

Avatar de David Souto Alcalde

¡Muchas gracias por la lectura, Carlos! Desde luego, estaremos encantados de publicar tu artículo/testimonio sobre el expediente disciplinario que has sufrido. En lo relativo a mi artículo: 1) La parte que denominas surrealista es una sátira que pretende hacer visible por medios ficcionales lo que no lo es por medios propios de un texto argumentativo-expositivo, además de recuperar y reclamar la venerable tradición de la sátira (indisociable de la idea de republicanismo y hoy tan amenazada por puritanismos de diversa índole). Otra cosa es que la sátira esté o no conseguida; 2) En ningún caso estoy diciendo que el franquismo sea superior a la "democracia del 78", sino que esta no es capaz de explicar en que se diferencia de este. Es algo muy distinto. Pero, en todo caso, no es una apreciación mía, sino que me parece que es una impresión que está detrás del neo-franquismo en boga. De hecho, tú mismo mencionas aspectos como la vivienda o la educación. Hay que explicar a alguien hoy en día no nacido en el franquismo, sin acceso a una vivienda en propiedad (es, desde luego, mi caso y el de mi mujer, con tres hijos a cargo) o víctima de un estatalismo desbocado y de una indoctrinación constante en la educación por qué debe celebrar el actual régimen como un mal menor desde el que construir algo nuevo (tú hablas de memorizar fragmentos de la Biblia, que son textos, al fin y al cabo sancionados por la tradición y que suelen defender conductas comunitarias y hasta republicanas, pero es que hoy en día los libros de textos llevan incorporados los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU además de diversas propagandas que son abiertamente poshumanas y acaban destruyendo a la gentes). Pero repito: me parece un error la nostalgia del franquismo, porque como intento explicar en el artículo, además, tiene el riesgo de legitimar un autoritarismo aún mayor dentro de las coordenadas del régimen actual.

Avatar de Carlos

En primer lugar, muy agradecido por el tono cordial de tu respuesta, David. El artículo me ha parecido un poco por debajo de tu nivel habitual, pero, desde luego, mantengo mi consideración hacia la gran calidad de tu pensamiento y tu capacidad de asumir riesgos y salirte de los parámetros de una convención castrante.

La sátira, o, en mi denominación, episodio surrealista, sigo sin verla demasiado pertinente, pero no voy ahondar en ello. Respecto de si se explican o no las diferencias entre el régimen del 78 y el del caudillo, creo que argumentos se dan muchísimos, con las dosis de falacia y de verdad difíciles de determinar, y bastante relacionadas con la perspectiva de quien haga el análisis. Estoy muy de acuerdo en que el sistema en que vivimos tiene una tendencia fagocitadora tremenda de libertades, perspectivas y proyectos vitales o, simplemente, capacidad de articular desde la sociedad un proyecto común. Pero esto, en mi opinión, dista mucho de igualar ambos marcos, y me parece poco eficaz que tratemos el actual como si se tratase del anterior, o que en algún momento podamos sustituir un nombre por el otro. No creo que la estrategia para enfrentar a las redes de narcotráfico pueda valer para luchar contra las redes de asesinos bajo contrato, y por eso prefiero matizar un poco más.

No voy a entrar en comparar la situación de la vivienda o de la educación en ambas fases, pero creo que los problemas de ahora solo los podemos solucionar a partir de este mismo ahora. Quizá esa proximidad con el franquismo pueda servir como acicate para soltarnos de una vez de esa amarra sibilina y vendida como "nuestro bien colectivo" para convertirla en "nuestra acción colectiva", pero no creo que haga falta, e incluso lo veo muy contraproducente, por la confusión que puede crear. No me cuesta demasiado hacerme cargo de lo que podéis sentir tú y tu compañera ante las dificultades para acceder a una vivienda, porque yo mismo, gracias a este sistema de libertades y derechos declarados solo de cara a la galería, perdí la mía hace unos cuantos años, precisamente como consecuencia de ese expediente disciplinario arbitrario y despóticamente demoledor, que acabó con mi patrimonio. Me he vuelto a poner en pie, pero entiendo perfectamente el desasosiego que puede traer ver tan lejos un espacio propio, de tu familia, y sentir que algo que podría resultar sencillo, se vuelve una gran carrera de obstáculos solo por un afán acumulador desmedido y despiadado.

Os agradezco mucho que me abráis las puertas y pronto tendréis el relato de lo que viví, simplemente por actuar de acuerdo con mis responsabilidades como funcionario público. Me sentiré muy honrado de que mi experiencia pueda servir para darle lo que tengo a Brownstone, que me parece un oasis en medio del desierto de pensamiento en que vivimos.

Un abrazo fuerte!

Avatar de David Souto Alcalde

Muchas gracias, Carlos, por tus palabras y reflexiones. Estaremos más que encantados de publicar tu testimonio.