1ª. *‘Feminismo’* era la manera despectiva con que algunos machos denominaban a otros machos “amanerados” en su comportamiento. Posteriormente algunas hembras lideresas del movimiento sufragista y antiesclavista aprovecharon la popularidad del término para autodefinirse en sus propias reivindicaciones políticas.
2ª. ‘Feminismo’ pasó a significar “la defensa de una igualdad jurídica y administrativa de la hembra mantenida e infravalorada con relación al macho mantenedor y privilegiado”.
En origen, el feminismo era ‘liberal’ por esta defensa jurídico-administrativa.
3ª. Posteriormente surgió el ‘feminismo radical’ que pretendía ir a la raíz del problema: el patriarcado socioeconómico y cultural.
Más tarde surgieron otros feminismos para incorporar la lucha de clases, las condiciones racializadas… Todos los feminismos conviven en la actualidad cooperando en ocasiones y enfrentándose siempre.
4ª. Según las feministas liberales, el *‘machismo’* es la defensa de privilegios jurídico-administrativos del macho en su relación con la hembra.
Según las feministas radicales el machismo es, además de los mencionados privilegios liberales, una actitud de superioridad y sobreprotección del macho en su relación con la hembra.
5ª. La imagen especular de ‘machismo’ —defensa de los privilegios del macho— no es ‘feminismo’ sino *‘hembrismo’* —defensa de los privilegios de la hembra—.
La imagen especular de ‘feminismo’ —igualdad en derechos— no es ‘machismo’ sino *’masculinismo’* —igualdad en derechos—.
6ª. El masculinismo reivindica la supresión de los actuales privilegios jurídico-administrativos de la hembra en su relación con el macho, una derogación de las actuales cuatrocientas noventa leyes y privilegios administrativos hembristas; del mismo modo que el feminismo combatió durante siglos —desde el ‘protofeminismo’ o la ola cero del feminismo— para suprimir las privilegiadas leyes y administraciones machistas.
7ª. El ‘machismo’, además de defender sus privilegios públicos, se incorporaba al ámbito privado para decirle a la hembra cómo debía comportarse y en qué consistía ser hembra.
El ‘hembrismo’, además de defender sus privilegios públicos, se incorpora al ámbito privado para decirle al macho cómo debe comportarse y en qué consiste ser macho.
8ª. Paradójicamente es la sobreprotección de la hembra, en parte, lo que te convierte en machista según el feminismo radical; y, al mismo tiempo, la excusa para volverte hembrista empleando el eufemismo *‘discriminación positiva’*. Esta mujer del vídeo no está haciendo una defensa feminista sino hembrista; posiblemente continúe respirando el resto de su vida sin distinguir ambas palabras.
“Compensar” un desequilibrio con quienes están equilibrados…; “compensar” la tragedia de las mujeres de antes con la tragedia de los hombres actuales es, inequívocamente, la venganza habitual en todo sistema totalitario; pues así se vengan los dictadores con quienes disienten: no con los disidentes en huída o fallecidos sino con sus familiares y amigos presentes y vivos . Eras y sigues siendo “culpable” por compartir una condición o pensamiento con el “delincuente”.
9ª. Machismo, hembrismo, racismo… La defensa de unos privilegios por razón de sexo, raza, credo o cualquier otra condición o forma de entender la vida es sustancial en cualquier manifestación del pensamiento fascista; pues el *‘fascismo’* antepone el derecho colectivo a la libertad individual, haciendo del individuo un ser humano que no adquiere derechos por ser ciudadano sino por pertenecer a uno u otro colectivo. Por ejemplo, éste es el motivo por el que el ‘nacionalismo’ independentista es, filosóficamente, consustancial al pensamiento fascista; porque no pretende aumentar los derechos de todos los que descansan amparados por las mismas leyes sino restringir o suprimir los derechos de quienes no comparten sus condiciones culturales, ideológicas y territoriales.
10ª. La defensa de la *‘propiedad privada’* no nos convierte en fascistas sino en *liberales* —el *’neoliberalisto’* es agua de la misma fuente pero bastante menos potable—. Lo que nos convierte en fascistas es la defensa de la idea de que otros seres humanos, con distintas condiciones biológicas y culturales y bajo las mismas leyes que nosotros, no tengan el derecho a tratar de conseguir unas circunstancias socioeconómicas similares o mejores que las nuestras.
11ª. Por el contrario, feminismo, masculinismo y culturalismo —con las acepciones actuales de cada uno de los términos— no son esencialmente fascistas porque, si bien hacen exaltación del amor propio, no defienden privilegios sino respeto mutuo.
El culturalista hace alarde del amor que siente por su propia cultura, del mismo modo que la feminista y el masculinista defienden el derecho a existir en igualdad de condiciones públicas y privadas sin impedir la naturaleza de las existencias ajenas.
12ª. *En resumen*: fui feminista liberal cuando debía, soy masculinista liberal ahora que debo; y fui, soy y seré siempre culturalista de la cultura española —de las cincuenta provincias que más amo y de sus dos ciudades autónomas—. He conocido más de tres cuartas partes de las poblaciones españolas —de todas— y tenemos mucho que aprender de los que viven cerca.
Aprovecho para recordar que, pensar que la calidad del viaje es mayor si se viajar más lejos, es práctica habitual de todo ser humano *‘lejanista’* y tontorrón.
13ª. El *‘Movimiento Woke’* es el intento, del Enemigo, de destruir el feminismo tradicional —liberal y radical— y el masculinismo moderno; sustituyendo el sexo demostrable por un supuesto género que no existe en la biología humana.
La percepción es distorsionada para que la hembra y el macho, perdiendo su identidad material, puedan ser manipulados hasta la aceptación futura del *transhumanismo*. Sólo dejando de comprender lo que se es, puedes convertirte en lo que el Enemigo quiere.
14ª. …Porque aprovecho para recordar que la ‘mujer’ y el ‘hombre’ no existen en la biología humana como sinónimos de ‘hembra’ y ‘macho’. Todos somos Homo Sapiens Sapiens, todos somos *‘Homo’*, todos somos hombres: hombres hembra y hombres macho. El género no existe en la biología humana del mismo modo que el sexo no existe en la gramática española.
¿No estás de acuerdo? Evidentemente te respeto como respeto a los cocodrilos cuando se creen albaricoques.
……
Podría haber hecho un tratado de quinientas páginas contestando a esta hembra de la especie Homo Sapiens Sapiens pero de qué me sirve responderla si, no sabiendo de lo que habla, tampoco sabría entenderme aunque llevara treinta años casada conmigo. Yo llevo cuarenta y ocho años tratando de entenderme a mí mismo para poder entender a los demás y, como poco, me faltan otros cuarenta y ocho para creer equivocadamente haberlo conseguido.
España es, actualmente, una cloaca intelectual; y nosotros, todos nosotros, las ratas.
Sobre el autor

Aarón García Peña es autor, entre otras obras, de los libros de poesía España y sus asesinos (2022) y Los vertederos de la fama (2013). Desde 2018 es director de la Feria del Libro de Vallecas, y desde 2005 presentador y organizador de actividades para los Centros Culturales del Ayuntamiento de Madrid. Ha sido, además, creador, director y presentador del Programa “Poesía Exterior” de Radio Nacional de España - Radio Exterior de España (2019-2025).


