Se escuchan tambores de guerra en Europa. Los redobles de nuestros líderes resuenan en la oquedad de una construcción europea que nunca fue tal, horadada durante décadas de mentiras
Le felicito por lo acertado de su análisis, y únicamente me gustaría destacar que la bronca televisada que se ha llevado Zelenski ha sido una bagatela comparada con lo que en privado podían haberle reprochado ; así que, después de todo, el cómico impostor ha tenido buena suerte.
En Europa empieza a haber un tufo de complot nazi en el que Zelenski y sus banderitas tienen un papel del primer acto ; parece que, en la idea de que a la tercera va la vencida, los rescoldos nazis organizados pretenden derrotar a Rusia, pero es muy posible que a ese tercer envite, Europa desaparezca.
Normalmente mantengo buena disciplina mental y emocional, dejando de lado malos pensamientos y tenebrosos sentimientos. Pero algo se está revolviendo en mi interior, tal vez sea mi sombra (tan lúcidamente expuesta por Carl Gustav Jung) deseando y visualizando desde el fuego de mis entrañas la destrucción de este títere-demonio y del resto de imbéciles a los mandos de la hipócrita, sumisa y fallida Europa. Ojalá paguen con su sangre, dolor y lágrimas el daño que están causando.
Le felicito por lo acertado de su análisis, y únicamente me gustaría destacar que la bronca televisada que se ha llevado Zelenski ha sido una bagatela comparada con lo que en privado podían haberle reprochado ; así que, después de todo, el cómico impostor ha tenido buena suerte.
En Europa empieza a haber un tufo de complot nazi en el que Zelenski y sus banderitas tienen un papel del primer acto ; parece que, en la idea de que a la tercera va la vencida, los rescoldos nazis organizados pretenden derrotar a Rusia, pero es muy posible que a ese tercer envite, Europa desaparezca.
Coincido. Veremos cuanto le dura a los europeos el intento de asonada. Me temo que poco.
Normalmente mantengo buena disciplina mental y emocional, dejando de lado malos pensamientos y tenebrosos sentimientos. Pero algo se está revolviendo en mi interior, tal vez sea mi sombra (tan lúcidamente expuesta por Carl Gustav Jung) deseando y visualizando desde el fuego de mis entrañas la destrucción de este títere-demonio y del resto de imbéciles a los mandos de la hipócrita, sumisa y fallida Europa. Ojalá paguen con su sangre, dolor y lágrimas el daño que están causando.